Pedagogia da Biocriatividade™

Educar no es más que producir aprendizaje.

Sostener al ser humano mientras sucede.

Durante mucho tiempo, la educación buscó perfeccionar contenidos, métodos, evaluaciones, estrategias y tecnologías.

Todo esto importa.

Pero existe una dimensión que no cabe toda en una hoja de cálculo:

La calidad de la reunión.

Una Pedagogia da Biocriatividade™ nace de la experiencia de quien mira la aprendizaje sin separar completamente cognición, vínculo, afectividad, creación, cuerpo, imaginación y participación.

No propone abandonar conocimiento.

Propón preguntar:

¿Qué tipo de relación estamos construyendo con el conocimiento, con el otro y con nosotros mismos mientras aprendemos?

Escucha Activa

Una niña no siempre comunica aquello que vive a través de palabras.

También habla:

  • en el cuerpo;
  • sin dibujo;
  • No silencio.;
  • la negativa;
  • la repetición;
  • en aproximación;
  • sin licencia;
  • la broma.

Escuchar no significa interpretar todo.

Significa permanecer durante un tiempo suficiente frente a lo que aparece antes de transformarlo en una explicación lista.

Vinculo y Afectividad

La vinculación no es exceso de permisividad.

Tampoco es hacer todo por la niña.

Construir una relación lo suficientemente segura para que ella pueda experimentar, errar, preguntar, crear y existir sin tener que abandonar aquello que siente para seguir perteneciendo.

Responsabilidad Autodirigida

Hay una enorme diferencia entre decir:

“Usted es responsable de todo lo que sucede”

¿Preguntar:

“¿Cuál es su participación posible ante lo que sucedió?”

La primera frase produce peso. La segunda puede producir autoría.

Responsabilidad Autodirigida reconoce límites, contexto, otras personas, circunstancias y azar.

Pero también busca preservar una pregunta esencial:

¿Qué aún puede ser elegido por mí?

Ética de la Inclusión

Incluir no es poner a todas las personas en el mismo espacio y esperar que puedan funcionar de la misma manera.

Es reconocer que existen diferentes modos de percibir, aprender, comunicar, regularse, participar y estar en relación.

Por eso, una pregunta acompaña a la práctica:

¿Hay realmente espacio para la diferencia aquí?

¿O llamamos inclusión solo a la capacidad de alguien de adaptarse a la forma dominante?

Biocriatividade es una manera de estar frente a la experiencia

Los cuatro pilares no son cuatro clases.

No son cuatro competencias para marcar como concluidas.

Son cuatro compromisos:

Escucha Activa

Estoy realmente escuchando?

Vinculo y Afectividad

¿Existe vínculo suficiente para que esta experiencia ocurra?

Responsabilidad Autodirigida

Estoy favoreciendo la participación o solo la obediencia?

Ética de la Inclusión

¿Hay espacio real para la diferencia?

A partir de esas preguntas, nacen los diferentes proyectos que integran este trabajo.